Podría hacer una crónica de los sucesos de este último tiempo... Y así y todo creo que serían completamente inverósimiles, sobre todo para la gente que me conoce. Podrías resumir diciendo que son bizarros y hasta en algún punto cómicos. O mejor dicho, de tan bizarros, pasan a ser cómicos, de cómicos a grotescos...de grotescos a... Bueno, no puedo seguir con la concatevación de adjetivos, porque no tengo ganas.
En días como hoy me dan muchas ganas de irme a alguna isla desierta con libros de Pizarnik, Sabato y The secret. Tirarme a ver el mar, como quien mira más allá del horizonte...fumar mis mil quinientos cigarrillos sin interrupción y de a ratos quemarme la cabeza con Cerati. Hasta me pondría a traducir los textos en francés sin nadie que me moleste, lo cual facilitaría mucho la tarea.
No sé... Igual todo este sentimiento no tiene nada que ver con nada. Simplemente con un encuentro conmigo misma, hacerme ciertos replanteos de a donde quiero llegar con mi vida, la futura y la no tanto.
Hoy tengo ganas de desconectarme la cabeza, un rato aunque sea. Darle la espalda a todas las responsabilidades, a todos los planteos, a todas las personas que esperan tanto de mi....Y dejarme ser, dejar a mi esencia tranquila un tiempito. Buscar mi centro...
Miro en retrospectiva todos estos años... Como cambie y no fue solamente un cambio físico (aunque el cortarme el pelo marco un antes y un después). Así y todo los cambios no me dan miedo, al contrario...me fascinan. Me daría pánico permanecer siempre igual, con la escasa capacidad intelectual y sentimental...Pero mi esencia nunca logro modificarse. Sigo siendo la misma, con mis ratos de nena caprichosa y malcriada. Creo que esta version mejorada de mi misma que soy ahora, es gracias en parte a todas esas personas que ponen trabas en mi camino... Ellas logran que me ame más a mi misma. Y si yo no me amo, como voy a pretender que otros me amen?.
Mi vida por momentos me parece una de esas peliculas francesas, con ese humor tan particular...donde el final seguro es con algún giro tragicómico inesperado... De esas que al final de la proyección, el cine se suma en un silencio absoluto y recién después de un par de segundos la gente (algunos, los menos quizás) se animan a aplaudir.
Hay días, contrariamente, donde me creo invencible, un poco Wonder Woman que todo lo puede... la libertad es un estado en la mente. Podes ser libre estando encerrada en una rutina agobiante o atrapado en un pozo o lo que fuera...
Ya ni sé que escribo, pero si no escribo no puedo vivir.
No hay nada más lindo que un cuaderno en blanco... Y esta enferma sentimental necesita escribir como respirar. Así me siento libre.
En días como hoy me dan muchas ganas de irme a alguna isla desierta con libros de Pizarnik, Sabato y The secret. Tirarme a ver el mar, como quien mira más allá del horizonte...fumar mis mil quinientos cigarrillos sin interrupción y de a ratos quemarme la cabeza con Cerati. Hasta me pondría a traducir los textos en francés sin nadie que me moleste, lo cual facilitaría mucho la tarea.
No sé... Igual todo este sentimiento no tiene nada que ver con nada. Simplemente con un encuentro conmigo misma, hacerme ciertos replanteos de a donde quiero llegar con mi vida, la futura y la no tanto.
Hoy tengo ganas de desconectarme la cabeza, un rato aunque sea. Darle la espalda a todas las responsabilidades, a todos los planteos, a todas las personas que esperan tanto de mi....Y dejarme ser, dejar a mi esencia tranquila un tiempito. Buscar mi centro...
Miro en retrospectiva todos estos años... Como cambie y no fue solamente un cambio físico (aunque el cortarme el pelo marco un antes y un después). Así y todo los cambios no me dan miedo, al contrario...me fascinan. Me daría pánico permanecer siempre igual, con la escasa capacidad intelectual y sentimental...Pero mi esencia nunca logro modificarse. Sigo siendo la misma, con mis ratos de nena caprichosa y malcriada. Creo que esta version mejorada de mi misma que soy ahora, es gracias en parte a todas esas personas que ponen trabas en mi camino... Ellas logran que me ame más a mi misma. Y si yo no me amo, como voy a pretender que otros me amen?.
Mi vida por momentos me parece una de esas peliculas francesas, con ese humor tan particular...donde el final seguro es con algún giro tragicómico inesperado... De esas que al final de la proyección, el cine se suma en un silencio absoluto y recién después de un par de segundos la gente (algunos, los menos quizás) se animan a aplaudir.
Hay días, contrariamente, donde me creo invencible, un poco Wonder Woman que todo lo puede... la libertad es un estado en la mente. Podes ser libre estando encerrada en una rutina agobiante o atrapado en un pozo o lo que fuera...
Ya ni sé que escribo, pero si no escribo no puedo vivir.
No hay nada más lindo que un cuaderno en blanco... Y esta enferma sentimental necesita escribir como respirar. Así me siento libre.





