El sexo con ÉL es algo que nunca había experimentado con nadie. Suene o no a chamuyo barato...
La conexión sexual entre los dos es tan fuerte que tengo ganas de hacerlo en todo momento. Pienso en ÉL y me caliento. Así sin vueltas, sin histerias, como nos gusta a los dos.
Hay muchas cosas que no me había dado la oportunidad de hacer, que me inhibian, que me cohibian, que me generaban algún tipo de malestar y por eso nunca había accedido a hacer. Como que dejaba emociones/sensaciones/acciones muy primarias, muy animales de lado...
ÉL me enseño a descubrir la sexualidad desde otro lado. Vivirla plenamente. Disfrutar su cuerpo, disfrutar mi cuerpo y sobre todo, disfrutar juntos, perdernos en ese momento.
¿Un plus? SIEMPRE TENGO FINAL FELIZ (varios, de hecho).