Bs As siempre fue mi lugar en el mundo. Podría robar muchas frases de canciones para describir lo que siento por la ciudad de la furia...
Una vez, hace un tiempo, termine el colegio, nunca tuve en claro que quería seguir... (¿por qué a los 17 tenes que saber que vas a querer hacer el resto de tu vida?). Mi única certeza era escapar, irme, volar. Rosario me quedaba cómodo y chico, y dolía, cada esquina, cada rincón, muchos recuerdos. Y si, no me la banque. Me fui.
Empecé yendo a la Universidad Austral, por descarte caí en Derecho. Me creía lo más, el lugar me obnubiló, la gente, todo... La Austral es un mundo aparte. La enseñanza súper dinámica, quizás el tema religioso siempre fue algo que no me terminó de cerrar. Así y todo sentía que faltaba algo, sentía (como ahora) esta necesidad de expresarme, de liberar, esta especie de ave adentro mío que pide libertad... libertad de que?. No entendía, me daba miedo soltarlo/me.
Hasta que un día en una gran librería de Av Santa Fe de la cual era habitue. Primero con la excusa de los libros para la Facultad, después mi ocio... Creo que ese año dupliqué mi lectura, sino más; y eso que desde chica soy una lectora empedernida. Vuelvo (si, tiendo a irme por la ramas), estando ahí, extasiada entre tantos libros, tantas palabras, tantas historias inmortalizadas en papel me cayeron todas las fichas juntas: YO QUERÍA ESCRIBIR, eso era lo que luchaba por salir. Mis ganas de expresarme, de liberarme, de sacarme la postura "neo-francesista". Wowww. Con la mitad del año encima, todas las materias de Derecho hasta ese momento aprobadas... ¿qué iba a hacer?. Había una sola cosa que tenía en claro, no iba a volver a Rosario.
Mi mente iba a mil por hora, las clases de derecho pasaron a ser un vago sonido de fondo en mi cabeza, que por una vez en la vida tenía muy claro lo que quería. Empecé a buscar alternativas, sabiendo que iba a ser díficil empezar en la UBA Letras a esa altura del año. Caí en la UP, me sumergí en ese establecimiento como si fuera mi casa, desde un primer momento lo sentí familiar, cercano... Quizás en otra vida o en alguna realidad paralela, alguna otra yo fue a esa Universidad. En ese momento supe que me tenía que quedar ahí. Paradójicamente, y lo mantengo hasta hoy, Letras no es una carrera para hacer en una privada... Asique, después de analizar (unos 15 minutos ja!), me anote en Diseño de Indumentaria. Me veía (y veo) volcando toda mi creatividad en mis diseños, sacándola afuera a través de la ropa, de desfiles... Me flashee la nueva Coco Chanel.
Pero... Siempre tuve en claro que, en algún momento de mi vida, iba a necesitar agarrar una birome, un papel o sentarme adelante de una laptop y volcar mis sentimientos, así sea únicamente para mi, así sean sólo letritas en la pantalla.
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